El miedo A…

Miedo ¿Qué es el miedo para ustedes? ¿Alguien sabe? El padre del psicoanálisis S. Freud, decía que el miedo es como una sensación desagradable provocada por una percepción de peligro. El conductismo, en cambio, lejos estaba de esa concepción, el mismo lo definía como algo que es aprendido mientras que, la psicología profunda, dando un giro de rosca, lo establecía como un conflicto inconsciente y no resuelto.

¿Nunca sintieron esa sensación de vacío en el pecho? Tan profunda, tan dolorosa. Como si una parte de ustedes faltara. No está. Se fue. Una angustia nos aprieta, nos estruja lentamente por dentro, aparece de la nada, sin motivo, sin razón. Nos sentimos asustados ¿Un presentimiento? ¿Una señal? Ese dolor persiste, se vuelve constante.

Nuestro cuerpo se permite sentir, se deja atravesar por una tormenta de sensaciones. Por cambios. Se encuentra en transición. Conociéndose.

Cada tanto mi cuerpo funciona así, se siente así. Experimenta. Se pone a prueba. Un pequeño fuego me quema por dentro, se intensifica y me hace pensar … Emoción, ansiedad, ¿qué?

Ese bichito de la desesperación nos invade, nos hace reaccionar ante eso. Nos preguntamos ¿Qué sucede? ¿Por qué sentimos esto? Y esa es la ironía, damos todo por sentado, damos todo por sabido y sin esperarlo, la vida nos sorprende de nuevo. La vida nos desafía. Nos hace fuertes. Nos hace guerreros. Aquello que es conocido se vuelve desconocido en nosotros. Complejo, si.

El miedo permite reprimirnos, nos hace diferentes, solo por el simple hecho de aceptar que sentimos, que amamos, que sufrimos. Que tonto ¿verdad? Nos ocupamos tanto por ocultar esos sentimientos que, puedo afirmar con seguridad, son aquellos a lo que llamamos verdadero en este mundo. Tenemos miedo a dar un abrazo, a sentarnos con alguien y compartir un pedacito de nuestras vidas. Tenemos miedo a que nos fallen, tenemos miedo a fallar, a desilusionar. Tenemos miedo a gritar “un te amo” “un te quiero” a hacerle saber a ese otro que es importante en nuestras vidas.

Tenemos miedo, valga la redundancia, a mostrar lo que somos, a mostrar que tan vulnerables podemos llegar a ser ¿por qué? Por lo que el otro va a pensar de mí, va a decir de mí, va a opinar de mí. El otro, el otro, el otro. Pensamos tanto en ese otro que dejamos atrás todo, lo que somos, lo que soy.

Eso es el miedo, el miedo nos paraliza, nos deja con un nudo de palabras en la garganta, queriendo gritar, queriendo salir, queriendo pedir ayuda.

No podemos desaparecerlo, no podemos dejarlo de sentir. Simplemente debemos entender que para que se calme, Hay que afrontarlo. Con toda la fuerza de nuestro corazón debemos aceptar que tener miedo, nos hace eso, nos hace humanos.



                                                                                                                                                          PR.










Comentarios